Cómo FieldLogger ayudó a una empresa automotriz con la trazabilidad térmica del tratamiento térmico
Supervisar y comprobar, lote a lote, cada etapa de calentamiento y enfriamiento en hornos de tratamiento térmico es un requisito claro de calidad, seguridad y conformidad. En procesos críticos como la cementación, el revenido y el recocido, los minutos fuera de rango comprometen la dureza, la resistencia y la vida útil de las piezas, generando rechazo, retrabajo y riesgo de no conformidad. En este contexto, un fabricante del sector automotriz adoptó FieldLogger como data logger central del área de tratamiento térmico. Lo que antes era un registro fragmentado se convirtió en un flujo continuo y auditable: curvas térmicas registradas sin interrupción, alarmas en tiempo real que llegan a quien decide y acceso remoto al historial para análisis y auditorías.
Contexto y desafío
La planta operaba con registros parciales. Parte de las lecturas aparecía en el SCADA; otra parte dependía de hojas de cálculo con muestreo irregular. Cuando Calidad necesitaba comprobar el comportamiento térmico de un lote específico, se invertían horas en cruzar archivos, alinear relojes desfasados y reconstruir la secuencia de eventos.
El desafío era organizar, por lote, las curvas de múltiples hornos con una cadena de evidencias sólida que permitiera contraprueba sin esfuerzo. En paralelo, había que reducir el tiempo entre la detección de una excursión y la acción correctiva, manteniendo la integración con el SCADA existente y evitando la dependencia de software propietario o reformas de panel que detuvieran la producción.
La solución
En alianza con BluControl, la estrategia fue consolidar adquisición, almacenamiento y alarmas en el borde, cerca del proceso, usando protocolos abiertos para comunicarse con el SCADA ya implantado. FieldLogger asumió el papel de nodo central.
Sensores industriales —en especial termopares tipo K ubicados en zonas críticas de proceso y de producto— alimentan los canales del registrador. La adquisición se realiza a una frecuencia compatible con rampas y mesetas de los ciclos térmicos.
Cada muestra se valida localmente para evitar lecturas inverosímiles, recibe marca de fecha y hora en el propio equipo y se conserva en memoria interna y en tarjeta SD.
La comunicación con el SCADA se realiza mediante Modbus TCP, sin capas intermedias. Las alarmas son en capas: señalización local mediante salidas digitales para torretas/sirenas y notificaciones por correo al plantón y a Calidad. El acceso remoto permite consulta y soporte sin desplazamiento, con permisos por rol.
Cómo opera
En la rutina de producción, un solo FieldLogger acompaña varios hornos y zonas térmicas, aprovechando la infraestructura existente y ocupando poco espacio en el tablero.
Las pantallas del SCADA muestran, en tiempo real, el avance de las curvas y el estado de las alarmas. El reloj del registrador, sincronizado por NTP, mantiene el orden correcto de los eventos.
Cuando la red oscila, la política de store-and-forward elimina vacíos: el registro continúa localmente y, al restablecerse la conexión, el historial se sincroniza sin romper la línea de tiempo.
Para el laboratorio y la ingeniería de procesos, localizar la curva asociada a un lote, verificar límites, identificar el instante exacto de una excursión y saber quién fue notificado pasó a ser tarea de minutos.
Resultados obtenidos
La trazabilidad por lote se volvió objetiva: curvas organizadas por horno y período, con metadatos estandarizados, redujeron el tiempo de búsqueda y la subjetividad del análisis. La respuesta a desvíos se aceleró porque la señalización dejó de ser un aviso discreto en pantalla y pasó a combinar alerta local y notificación remota, llegando a la persona adecuada en el momento adecuado.
La disponibilidad del dato dejó de depender de la red; las caídas de comunicación ya no implican pérdida de evidencia. En auditorías, la narrativa del proceso pasó a apoyarse en gráficos consistentes e informes estandarizados, acortando etapas y liberando al equipo para análisis de causa raíz.
Por qué funcionó
El desempeño resulta de cuatro fundamentos:
- La multicanalidad aseguró una representación fiel del perfil térmico, sin “ahorrar puntos” en zonas críticas.
- El uso de protocolos abiertos mantuvo la integración simple, transparente y auditable; con Modbus TCP, el camino del dato es claro para Operación, Calidad y auditoría.
- La redundancia de almacenamiento, repartida entre memoria interna y tarjeta SD, blindó el historial frente a fallos momentáneos de red.
- La lógica de alarmas en capas entregó el evento por el canal adecuado: actuación inmediata en planta y notificación registrada para quienes monitorean en remoto.
El efecto combinado es un flujo resiliente, repetible y con una cadena de evidencias consistente.
Buenas prácticas aplicadas
Para no convertirse en “otro recolector”, el proyecto estableció rutinas simples y disciplinadas.
Un diccionario de tags unificó la nomenclatura por horno, zona y lote, con unidad, límites y responsables. Los relojes del registrador y del SCADA se alinearon por NTP, eliminando desajustes horarios y cambios estacionales. Un plan de calibración de termopares e instrumentos aseguró trazabilidad metrológica y confiabilidad en el tiempo.
La respuesta a alarmas se condensó en un runbook de una página, definiendo quién acciona a quién, qué pasos seguir y cómo registrar la ocurrencia, reduciendo variaciones entre turnos. Las copias de seguridad periódicas y la verificación de integridad de la tarjeta SD ingresaron al calendario de mantenimiento. Informes estandarizados por lote, con firma digital, se convirtieron en el patrón para requisitos de clientes y referencias como CQI-9.
Integración y expansión
Los proyectos que dan resultado comienzan enxutos y escalan por etapas. Tras estabilizar el tratamiento térmico, la planta definió dos movimientos naturales:
Profundizar la instrumentación en el mismo horno, sumando puntos en zonas donde la uniformidad térmica necesita mejor evidencia.
Replicar el modelo en líneas vecinas y hornos de precalentamiento, creando una visión térmica integral del proceso.
Gracias a la estandarización, añadir nuevos puntos u hornos no exige rediseños pesados de SCADA ni reescritura de integraciones.
En seguridad de la información, se preservó la segregación entre redes OT e IT, se mantuvo el principio de menor privilegio en accesos remotos y la gestión de credenciales siguió el proceso corporativo, evitando fricciones entre IT y OT.
Sobre FieldLogger
FieldLogger es un registrador de datos industrial multicanal diseñado para el monitoreo continuo de variables como temperatura, humedad y señales analógicas/digitales, con altas tasas de lectura y almacenamiento local robusto. Se integra a sistemas existentes mediante protocolos abiertos, habilita la trazabilidad de procesos y ofrece alarmas configurables en el borde. En entornos regulados, entrega historial íntegro, eventos auditables e informes consistentes. En escenarios distribuidos, publica datos a la nube o al SCADA, manteniendo la operación protegida frente a fallos de red.
¿Quiere asegurar una trazabilidad térmica confiable en su tratamiento térmico, con datos íntegros del sensor en el informe y alarmas que reduzcan el tiempo de respuesta?
Hable con un especialista de NOVUS para evaluar su aplicación y recibir una propuesta.